El valor del vigilante en entornos de seguridad digitalizados 

Vivimos en una era donde la transformación digital ha cambiado todo, incluida la seguridad. Debido a las amenazas, cada vez más híbridas y las nuevas necesidades de los clientes, la innovación tecnológica resulta clave para evolucionar y garantizar la anticipación. La inteligencia artificial, la analítica predictiva o las plataformas de control remoto han revolucionado el sector.

Pero hay algo que no ha cambiado: el valor del vigilante. La transformación digital no ha sustituido al factor humano. Lo ha hecho más necesario. Porque, aunque los sistemas inteligentes pueden detectar patrones, calcular riesgos o enviar alertas en segundos, la interpretación, el juicio y la capacidad de actuar con criterio siguen siendo humanos.  

Tal y como destaca José Gil, director general de España y Portugal de Prosegur Security, en una entrevista para la revista Interempresas, en situaciones críticas donde la tecnología puede quedar inoperativa —como ocurrió en el apagón nacional que afectó a parte del territorio español— fueron los vigilantes quienes garantizaron la seguridad y la continuidad de los servicios. Este ejemplo demuestra que la tecnología potencia, pero nunca reemplaza, al criterio humano.

Tecnología y vigilancia: una sinergia esencial 

Hoy, los vigilantes no trabajan solos ni lo hacen como antes. Su labor se apoya en el iSOC, el centro de operaciones de seguridad de Prosegur Security, que gestiona información en tiempo real para apoyar la toma de decisiones en el terreno. Esto les permite recibir instrucciones precisas, responder con mayor rapidez y anticiparse a posibles incidencias. Gracias a este enfoque, hablamos de una seguridad verdaderamente proactiva.

La clave está en la coordinación. El iSOC actúa como cerebro de todo el sistema, pero necesita ojos y manos sobre el terreno. Los vigilantes, por su parte, cuentan con información enriquecida, contextual y actualizada para tomar mejores decisiones.  

La combinación de tecnología y personas no solo mejora la respuesta. También hace que el entorno sea más seguro para todos: trabajadores, clientes y activos. Y sobre todo, permite diseñar soluciones personalizadas, adaptadas a las necesidades reales de cada negocio, en tiempo real y con total trazabilidad. 

En Prosegur Security entendemos que la tecnología no sustituye a la persona; la refuerza. Cuando combinamos expertos formados con herramientas digitales, la seguridad se vuelve más sólida, eficiente y humana. 

 

Beneficios de combinar tecnología y vigilancia presencial 

La combinación de vigilancia presencial con soluciones tecnológicas no solo mejora la seguridad, también la hace más ágil, eficiente y ajustada a la realidad de cada entorno. Esta estrategia de Seguridad Híbrida permite a las empresas adaptarse a un contexto cambiante, sin perder el control. 

Prevención proactiva de riesgos 

La tecnología permite detectar amenazas antes de que ocurran. Los sistemas de análisis inteligente, conectados al iSOC, identifican comportamientos inusuales o desviaciones en patrones habituales. Pero es el vigilante quien interpreta esa información. Su criterio marca la diferencia entre una falsa alarma y una situación real que requiere intervención. Así, la prevención no queda en manos de algoritmos, sino en decisiones informadas. 

Respuesta inmediata y profesional 

La capacidad de actuar en el momento preciso marca la diferencia. Un modelo de seguridad híbrido combina la detección automática con la intervención humana, garantizando una respuesta eficaz ante cualquier incidente. Todo el proceso se coordina desde el iSOC y, cuando es necesario, en colaboración con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. El resultado es una reacción más rápida, segura y perfectamente gestionada.

Confianza para empleados y clientes 

La presencia de un profesional bien formado, conectado a una red de seguridad inteligente, genera un impacto inmediato: tranquilidad. La seguridad, en este sentido, se convierte en un valor que influye directamente en la percepción de marca, la experiencia del cliente y la motivación del equipo. En Prosegur, entendemos que visibilizar y dignificar la labor del vigilante es esencial: son la primera barrera frente a las amenazas y los principales garantes de confianza en cualquier entorno.

Control y trazabilidad en tiempo real 

Cada intervención, alerta o acción queda registrada. El uso de plataformas como POPS permite documentar y seguir todo lo que ocurre en tiempo real. Esto no solo mejora la supervisión y la toma de decisiones, sino que proporciona a las empresas un histórico valioso para auditorías, análisis de eficiencia y planes de mejora continua. 

 

Vigilantes formados, conectados y digitales en la era de la Seguridad Híbrida

En Prosegur Security reconocemos el valor del vigilante e implementamos una formación continua que combina habilidades técnicas, humanas y estratégicas, adaptadas a los retos actuales. 

Formación tecnológica 

Para que esta transformación sea efectiva, resulta clave reforzar la profesionalización del sector mediante programas de formación continua, actualización constante y un enfoque estratégico del rol del vigilante.

En Prosegur Security promovemos el desarrollo de nuestros profesionales y la integración de plataformas que facilitan su labor, como POPS, nuestra plataforma de servicio de seguridad, que optimiza la gestión y la coordinación diaria. Este enfoque refuerza un modelo de seguridad que combina la innovación con el talento humano, orientado a la anticipación, la excelencia operativa y la protección integral de nuestros clientes.

Habilidades comunicativas 

El profesional de la seguridad actual desempeña un papel cada vez más conectado y colaborativo. Su labor requiere interactuar con distintos equipos, adaptarse a entornos cambiantes y mantener una comunicación eficaz con clientes y compañeros.

En Prosegur Security fomentamos el desarrollo de competencias que refuercen su capacidad de gestión, análisis y resolución, impulsando un perfil completo y preparado para los retos de la seguridad moderna.

Apostamos por profesionales con visión estratégica, habilidades tecnológicas y una clara orientación al servicio, capaces de integrar experiencia y conocimiento en un entorno donde la tecnología y el factor humano avanzan de forma conjunta.

Actitud proactiva y criterio operativo 

Un vigilante eficaz anticipa. Potenciamos la iniciativa, el juicio bajo presión y la capacidad de decisión autónoma. La formación abarca desde gestión de incidencias hasta manejo de herramientas tecnológicas, siempre con la meta de actuar con rapidez y acierto. 

Adaptabilidad y especialización 

El entorno cambia constantemente. Por ello, en Prosegur cada vigilante realiza formaciones continuamente, con especializaciones para sectores. Así, estamos listos para actuar en cualquier contexto sin perder eficacia. 

 

Estamos construyendo una nueva generación de vigilantes más diversa, preparada e integrada en los desafíos futuros del sector

José Gil, Director General de Prosegur Security de España y Portugal

 

Reforzar lo humano en un mundo digital 

La transformación digital ha cambiado la manera en que las empresas protegen sus activos, pero hay algo que no cambia: la importancia de las personas.

En Prosegur Security reconocemos el valor del vigilante y apostamos por un modelo de Seguridad Híbrida, donde la tecnología no sustituye al vigilante, sino que lo potencia.

En palabras de José Gil, “los vigilantes son los protagonistas del cambio que vive el sector”. Por eso, en Prosegur apostamos por dignificar su labor, reforzar su formación y situarlos en el centro de una estrategia que combina innovación tecnológica con profesionalización.