Tipos de almacenamiento en la nube, ¿Qué son y cómo protegen tu información?

almacenamiento en la nube

La revolución digital en la que estamos inmersos nos permite dejar de utilizar los sistemas de almacenamiento de información físicos tradicionales como discos duros externos o USB. Según el informe de Multisoft, El 80% de las empresas afirma que han mejorado sus operaciones durante los primeros meses tras la adopción de la nube como sistema de almacenamiento, ya que pueden tener todos los documentos que necesitan siempre al alcance de su mano.

¿Qué es el almacenamiento en la nube y cuáles son sus ventajas?

El almacenamiento en la nube es una tecnología que permite guardar archivos y datos en internet gracias a un proveedor de espacio al que se puede acceder a través de la red de Internet.

Aunque el nombre haga que parezca algo abstracto, la realidad es que la nube es realmente un conjunto de ordenadores (servidores) con gran capacidad de almacenamiento.

Algunas de las ventajas más relevantes que ofrece a los usuarios de este tipo de sistema de almacenamiento de información son:

  • Acceso desde cualquier lugar: los trabajadores pueden acceder a la información que han guardado en la nube desde cualquier lugar a través de un simple dispositivo móvil. Esto facilita la comunicación y el trabajo en remoto, por ejemplo.
  • Facilidad para compartir con otros miembros del equipo de trabajo: al almacenar toda la información online es posible compartirla de forma más sencilla a través de un simple link o una clave de acceso sin necesidad de realizar copias físicas y hacer que los trabajadores las compartan entre ellos.
  • Ahorro de costes económicos: las empresas apuestan cada vez más por este tipo de tecnología porque supone un ahorro sustancial frente a tener un servidor físico que, además, implica costes de mantenimiento periódico o compra de licencias de software, entre otros.
  • Ahorro de espacio físico: en relación con lo anterior, al no necesitar un servidor físico en la empresa, ese espacio queda liberado para otras actividades.
  • Seguridad: actualmente, el almacenamiento en la nube es uno de los sistemas más seguros para guardar la información de una empresa. Los datos están almacenados en servidores que se encuentran en ubicaciones diferentes, los proveedores de servicios en la nube ofrecen seguridad contra hackeos, ciberataques e, incluso, spam. Además, algunos sistemas más populares como Google Cloud tienen sistemas de seguridad especiales en los que es el usuario el que controla todos sus datos y nada de lo que almacene se utiliza para usos comerciales.

 

Tipos de almacenamiento en la nube

Existen varios tipos de almacenamiento en la nube y cada uno de ellos ofrece unas ventajas para las empresas:

  • Pública: se trata del tipo de almacenamiento en la nube más común. En él, un proveedor ofrece el servicio de almacenamiento a cualquier empresa o persona que utilice internet. Los usuarios tienen que pagar un precio determinado por el espacio que necesiten o ciertos servicios asociados. Para las empresas cuenta con la ventaja de ser muy accesible, el riesgo de perder datos es mínimo y no necesita mantenimiento, ya que es el proveedor quien se encarga de todo. Como desventaja se encuentra la falta de control de los servicios que puede realizar la empresa.
  • Privada: se trata de un tipo de nube creada para una empresa en concreto y el número de usuarios es limitado. Es la opción más empleada por las empresas porque permite más capacidad de almacenamiento, personalización de los servicios y ofrece una mayor seguridad, ya que no emplea puntos de acceso públicos.
  • Híbrida: es una forma de nube que mezcla los dos tipos anteriores para posibilitar el almacenamiento de información en espacios tanto públicos como privados según las necesidades de los usuarios. Para empresas se trata de una opción interesante cuando, por ejemplo, necesitan tener su información guardada, pero, al mismo tiempo, que una parte sea pública para que la utilicen sus colaboradores.

 

Cómo el almacenamiento en la nube ha cambiado la forma de trabajar

La nube ha cambiado la forma de trabajo de las empresas. Guardar la información ya no requiere un gran espacio físico ni invertir en una tecnología propia. El acceso a los datos de las empresas es más sencillo y rápido, permitiendo ganar en eficiencia y productividad. La infraestructura de la mayoría de los proveedores cuenta con protocolos de protección muy avanzados que garantizan la seguridad de la información que se almacena en ellos.

Elegir qué tipo de nube es la más adecuada para un negocio depende de la estrategia que se quiera utilizar para el tratamiento de los datos: las públicas son fáciles de aplicar a la empresa, las privadas ofrecen gran confianza y las híbridas proporcionan mayor control sobre qué datos poner a disposición de cada persona. Tomar una buena decisión es clave a la hora de seleccionar el tipo de nube para que el sistema de almacenamiento se adapte completamente a las necesidades específicas de cada negocio.