La tele-ronda, una forma de optimizar la vídeo vigilancia en tu empresa

Tele-ronda - Prosegur

Existen muchas opciones a la hora de mantener protegido un negocio, y, lo ideal, es elegir un modelo de seguridad en función de las características concretas de la empresa. La tele-ronda es un modelo de seguridad que destaca por su flexibilidad y por ser uno de los más sencillos a la hora de implementarlo, aprovechándose de las potencialidades de la videovigilancia para mantener la seguridad de cualquier negocio, independientemente de su nicho o foco de actividad.  

Gracias al servicio de tele-ronda, las cámaras de seguridad ayudan a hacer el trabajo de verificación de instalaciones que llevarían a cabo varios vigilantes, sin necesidad de que haya alguien físicamente en el espacio vigilado. Ello es debido a que las tele-rondas permiten multiplicar los «ojos» que revisan cada rincón de una instalación o local durante las veinticuatro horas. Sacarle el máximo partido al sistema de videovigilancia es, a la larga, una buena inversión. 




Cómo funciona la tele-ronda

A través del servicio de tele-ronda, el circuito cerrado de televisión (CCTV) las instalaciones del cliente se conectan al iSOCde Prosegur Security. De este modo, y aprovechando la infraestructura existente, se pueden supervisar de manera remota todas las instalaciones.  

En el mercado existen muchos modelos de cámaras, pues es un campo que ha avanzado enormemente en los últimos años. Podemos encontrar desde modelos más básicos, a otros que integran tecnología IA o hasta visión infrarroja, por lo que habrá que conocer bien tanto el espacio a proteger como las características del negocio en cuestión.  

Además, el servicio de tele-ronda también cuenta con un asesoramiento sobre horarios, frecuencias, duración de la vigilancia, puntos clave y recorrido de las cámaras, siendo totalmente adaptable. Para asegurar un nivel de seguridad óptimo, lo ideal será analizar el mejor lugar donde colocar las camas para eliminar la posibilidad de que se creen puntos ciegos o que haya zonas de riesgo que no estén vigiladas. 

 

La mejor forma de aprovechar las cámaras de vigilancia en un servicio de tele-ronda

Como ya hemos mencionado, el primer paso, antes de establecer un sistema de videovigilancia remota, es analizar las necesidades del cliente y las características del espacio a monitorizar. En función del número de cámaras necesarias, se diseñará con el cliente la distribución de las mismas, así como las zonas a vigilar.  

Una vez hecho esto, se definirá la operativa de la tele-ronda: franjas horarias, repeticiones semanales, puntos clave, número de cámaras activas en cada momento, duración de cada «pasada» de la cámara, etc. Este protocolo es amoldable a las necesidades y peticiones del cliente. 

Existirán diferentes tipos de respuesta en función del tipo de incidencia y de su gravedad, habiendo un protocolo específico para cada una de ellas. Además, es importante señalar que un servicio de tele-ronda no descarta otro tipo servicios, como los de seguridad móvil o la implantación de otros dispositivos de seguridad tales como alarmas, pudiendo complementarse entre sí y añadir capas extra a la seguridad del local. 

Los beneficios de un sistema de vigilancia flexible

Al poder acoplarse a cualquier escenario e instalación, la tele-ronda es un gran activo para mantener la seguridad en cualquier empresa, pudiendo implementarse y estar a pleno rendimiento en muy poco tiempo. En concreto, nuestro sistema se adapta a cualquier instalación de cámaras existente con anterioridad, siendo un sistema 100% personalizable y estando en funcionamiento todos los días del año.  

De esta manera, ponemos a disposición del cliente la tecnología más puntera del sector y a profesionales altamente formados, avalados por la dilatada experiencia en seguridad y vigilancia de Prosegur Security, y ofreciendo así, a través de los servicios de tele-ronda una alternativa tecnológica a los servicios de seguridad tradicionales, reduciendo los costes a la par que cubriendo los más altos estándares de calidad. 

Por otro lado, la monitorización remota a través de cámaras de vigilancia comporta multitud de beneficios, entre los que destacan:  

  • Ofrecer supervisión en tiempo real de lo que ocurre en las instalaciones. 

  • Permitir una supervisión simultánea en varios puntos

  • Ser un factor disuasorio ante conductas no deseadas por la propia presencia de las cámaras de seguridad. 

  • Favorecer una respuesta rápida, pues permite la reacción instantánea del profesional encargado de la tele-ronda en caso de que sea necesario. 

 

Todo ello posiciona a este servicio como uno de los más recomendables para empresas que quieren mantener un local o instalaciones protegidos de forma remota, pero con respuestas ágiles ante cualquier tipo de incidente.