Medidas de protección contra incendios para empresas

Todas las instalaciones de empresas e industrias, así como cualquier tipo de inmueble, es susceptible de sufrir desastres, que aunque en muchas ocasiones no se pueden evitar, sí que es posible prevenirlos para reducir considerablemente los riesgos y las pérdidas.

Todas las instalaciones de empresas e industrias, así como cualquier tipo de inmueble, es susceptible de sufrir desastres, que, aunque en muchas ocasiones no se pueden evitar, sí que es posible prevenirlos para reducir considerablemente los riesgos y las pérdidas. Los incendios son algunos de los peligros más comunes que puede enfrentar cualquier compañía, negocio o comercio, y por ello aplicar medidas de prevención de estas catástrofes por fuego es más que necesario, no solo para la protección de las instalaciones y los bienes, sino en especial para garantizar la seguridad e integridad del personal que hace vida en los espacios.

En una situación de grandes proporciones y también conforme a las características de la empresa afectada, un incendio puede ser devastador y generar pérdidas económicas invaluables, no solo por los recursos materiales o la mercancía quemados, sino por la interrupción o ausencia de actividad económica que se produce a partir del incidente. Por supuesto, no puede dejarse de lado el gran riesgo personal que existe, que no solo amenaza a los trabajadores de la institución, sino también a usuarios, clientes, vecinos y transeúntes del área.

Dada la magnitud de este riesgo, existen normativas que establecen la aplicación de medidas de protección contra incendios. Este servicio en Prosegur Security lo brindamos con la máxima profesionalidad y ajustado a las circunstancias específicas de cada empresa y requerimientos de las compañías aseguradoras. Además, su presencia y puesta en marcha representa un complemento esencial de las diversas medidas de seguridad en la empresa.

Situaciones de riesgo y áreas más susceptibles

Antes de aplicarse el conjunto de disposiciones para la prevención de fuego en una organización es imperativo el análisis previo de los factores de riesgo de cada tipo de empresa. Esto ayudará a elegir, preferiblemente sobre la base de las más innovadoras tecnologías, los sistemas que se adapten de la manera más adecuada a las distintas circunstancias de la sede física. Dichos factores a evaluar giran alrededor de dos importantes aspectos, como el tipo de actividad que desarrolla la institución y por supuesto el tamaño de sus propias instalaciones.

De esta manera, por poner algunos ejemplos, entre las actividades más vulnerables a sufrir incendios, en cada sector productivo se encuentran los siguientes casos:

  • Sector primario: en este segmento que tiene como función la extracción y obtención de materias primas, las actividades que tienen mayor riesgo de sufrir incendios son la explotación forestal, la agricultura y la minería, entre otras.
  • Sector secundario: esta área siempre requerirá de medidas de protección contra incendios, ya que involucra un conjunto de procesos y recursos materiales y energéticos que permiten convertir la materia prima en productos terminados. Así, la actividad industrial, como la textil, farmacéutica o cosmética, además de las actividades de construcción y las de energía, son vulnerables a este tipo de siniestros
  • Sector terciario: muy similar al caso anterior, este sector también engloba diversas actividades sensibles de sufrir siniestros de incendio, puesto que combina distintos elementos que permiten al consumidor final disfrutar de los bienes o servicios. De esta manera, los comercios, los restaurantes, los hoteles, el transporte, el almacenaje, las actividades inmobiliarias y hasta las instalaciones de servicios profesionales y sociales también entran en riesgo.

Sistemas de proteccion contra incendios

Una vez que se han identificado los peligros que se quieren evitar, conforme a las características de la empresa en cuestión, se elabora un conjunto de medidas preventivas que se desarrollan en dos ejes o sistemas fundamentales: la detección y la extinción.

Detección

Comprende las acciones de una fase inicial en la que se permite detectar oportunamente cualquier conato de emergencia por fuego y cuya cobertura debe extenderse a todos los rincones de las instalaciones. Entre los recursos que generalmente se emplean están los detectores de humo, llama, temperatura, monóxido y mezclas explosivas a través del uso de innovadoras tecnologías.

Como parte de las medidas de protección contra incendios, dichos elementos se encuentran conectados a una central de incendios que permiten la monitorización de su accionamiento, ya sea de forma presencial o remota.

Extinción

Este sistema se encarga, tras el desarrollo del incidente, de evitar la propagación del fuego y minimizar los daños que puedan originarse, permitiendo, entre otras cosas, salvaguardar medios humanos y técnicos esenciales hasta la eventual llegada de equipos de socorro e incluso evitar que su presencia sea necesaria. Los medios que se utilizan regularmente son las bocas de incendio equipadas (BIE), columnas secas, rociadores, extintores, agua-espuma, polvo químico y gases, entre otros.

Algunos de estos medios pueden accionarse de forma automática, mientras que otros pueden ser manejados por el personal tras una capacitación que forma parte del mismo plan de seguridad.

Hay otros sistemas que también pueden considerarse como parte de las medidas esenciales de prevención, como los sistemas de señalización y de evacuación, en especial cuando los riesgos se incrementan por las características de la actividad productiva o el tamaño de las instalaciones.

En resumen, dada la magnitud del peligro que implica un siniestro por fuego, deben seguirse una serie de consideraciones normativas, circunstanciales de cada tipo de empresa y conforme a las exigencias de las compañías aseguradoras para establecer medidas de protección contra incendios efectivas. Por supuesto, en Prosegur Security ofrecemos los sistemas y medios de detección y extinción de incendios más innovadores en pro de garantizar la seguridad de  los bienes y del personal y de disminuir considerablemente tanto los riesgos como el nivel de pérdidas ante una eventual catástrofe de esta naturaleza.