De la digitalización a la transformación digital: hacia una cultura empresarial más innovadora

Los expertos insisten en que equiparar de manera absoluta digitalización y transformación digital es un error tan frecuente como poco afortunado. En realidad, apreciar la diferencia entre una y otra es una de las claves para entender mejor el mundo en que vivimos.

Para Pablo Pascual, director global de Content Services en Prosegur AVOS, digitalizar consiste en pasar del procesamiento manual de la información al procesamiento mediante herramientas digitales. “Es lo que hacen nuestros Centros de Digitalización, convertimos la documentación física en digital”. Un ejemplo trivial, por cotidiano, sería un escáner que traduce a PDF una factura en papel.

Sin embargo, la transformación digital implica, además de una evolución tecnológica, un salto cualitativo en cuanto a procedimientos y actitudes: “Es un cambio mucho más profundo, significa replantearse los negocios y los procesos desde cero, utilizando todo lo que nos ofrecen las nuevas tecnologías”, apunta Pascual. ¿Por ejemplo? “Nuestra plataforma de Prosegur GenzAI  parte de la inteligencia artificial para abrir nuevas líneas de negocio”.

 

Un par de conceptos complementarios

Digitalizar es una parte necesaria de la transformación digital, pero no basta para que una compañía entera se reoriente hacia la evolución del mercado y de los propios clientes con perfiles cada vez más digitales. Digitalizar supone, en esencia, automatizar tareas. La transformación digital consiste en cambiar de paradigma. Implica un cambio cultural previo que permea desde la cúpula a toda la organización. 

No se trata de aprender a usar un programa o implantar una aplicación de banca online, sino de entender cómo esas herramientas contribuyen a la competitividad de la compañía. Es aprender a pensar el negocio en términos digitales y comprender que la propia empresa, además de ser una aseguradora o una entidad financiera, por ejemplo, es fundamentalmente una compañía que se dedica a gestionar datos.

 

Mentalidad digital

Que ese proceso empieza por el cambio cultural de arriba abajo queda claro en una reciente encuesta realizada por Prosegur AVOS. El 45% de los encuestados considera que “el liderazgo de la Dirección y el IT” son los factores dominantes para acelerar la transformación digital, mientras que el 42% prioriza una “estrategia con enfoque digital”. En ambos casos, la visión humana de la transformación tecnológica sería la clave. Solo el 12% prioriza la capacidad tecnológica en sí.

Dicho de otra forma, la compañía que apuesta por transformarse no diseña los cambios en función de lo que las tecnologías le permiten, sino que, a partir de las necesidades del negocio y los clientes, implanta las tecnologías —o la gestión externalizada en especialistas— que le permiten satisfacer esas necesidades a largo plazo. Obvio, la transformación requiere más inversión, pero también puede asegurar un retorno mucho mayor que el que proporciona una digitalización epidérmica.

Este estudio lo resume así: “Una verdadera transformación exige mucho más que nuevas tecnologías. Requiere una visión estratégica y compromiso por parte de las altas instancias para replantear y reorganizar los tres atributos principales de la empresa moderna: su cultura, sus procesos y su tecnología”. Por ese orden.

 

Cómo aterrizar ese cambio de cambios

IEBS Digital School, por ejemplo, también pone el foco en la preparación cultural previa. Transformar es y será inevitable, así que más vale tomar la iniciativa que verse arrastrado por una competencia más ágil. Pero eso no significa precipitarse ni someter cambios de tanto calado al tanteo o a los azares de un simple proceso de ensayo y error.

Así, esta escuela de negocios considera crucial la planificación para acertar a la primera, o casi, y recomienda diseñar planes específicos y sucesivos en cultura digital, formación global en las herramientas (soft y hard skills) necesarias para esos cambios, reorganizar la estructura corporativa, redefinir puestos y funciones, incorporar nuevos perfiles y formación específica adaptada a ellos, y finalmente un plan de implantación tecnológica progresiva, de menos a más.

Para Deloitte, en la evolución desde la empresa tradicional a la digital, está última se distingue por ser más exploradora, por sus estructuras ágiles, el trabajo colaborativo y su orientación al cliente. La consultora asume que solo se puede transformar la organización transformando su cultura: “El ADN de la empresa es cómo estás organizado, cómo operas y te comportas”. De ahí que sea vital el factor no solo humano, sino incluso emocional:

Lo primero es sentir (las tendencias), aspirar (al objetivo de la transformación) y decidir (las estrategias). Después llega el momento de profundizar (el entendimiento de necesidades, preocupaciones y motivaciones), diseñar (la combinación de las habilidades de las personas con los objetivos del negocio) y construir/operar (los productos mínimos viables). Y, finalmente, lanzar, escalar y probar esos productos o innovaciones tanto hacia dentro como hacia fuera de la organización.

El respeto a este tipo de pautas es lo que hace posible completar una transición digital ambiciosa y con grandes posibilidades de éxito.




(i)    GenzAI: A Prosegur Platform to Boost Our Business With IoT and AI | Singularity Tech Day 2021
 https://www.youtube.com/watch?v=uchn1-SNW-E

(ii)    Diferencias entre digitalización y transformación digital: ¿cuál le conviene a tu empresa? (Mayo 2021) https://www.apd.es/diferencias-digitalizacion-transformacion-digital/

(iii)    DEEP DIGITAL JOURNEY. EL VIAJE HACIA LA TRANSFORMACIÓN DIGITAL DE LAS COMPAÑÍAS (Octubre 2021) https://ideas.llorenteycuenca.com/2021/10/deep-digital-journey/

(iv)    ¿Qué es la Transformación Digital? (Marzo 2022) https://www.iebschool.com/blog/que-es-transformacion-digital-business/

(v)     Los beneficios de un ADN digital hoy y el día de mañana (Mayo 2020) https://www2.deloitte.com/content/dam/Deloitte/mx/Documents/human-capital/Webinar-COVID19-ADN-Digital.pdf